La vida del lombricompost o del compost, multiplicada con comida y 24 horas de aire, y llevada a la hoja. Diez pasos, un tanque de 800 litros y un día entero de burbujeo.
El extracto saca la vida del compost en unas horas. El té aireado va más lejos: a esa vida le das comida y un día entero de aire para que se multiplique antes de salir a campo.
Por eso lleva menos compost que el extracto, pero lleva pescado, harinas y algas: comida para los hongos. Y por eso va a la hoja: cubre la superficie de vida buena, por arriba y por debajo.
De agua sin cloro.
En una malla. O 100 L de extracto ya hecho.
Mínimo, con burbujas tipo venturi.
A la hoja, unos 200 L por hectárea. En las 2 h tras apagar el aire.
Maduro, de la biofábrica. Es de donde sale la vida.
Van primero, solos con el agua y el aire, una hora antes que el compost.
Proteína que la vida se come para multiplicarse.
Harinas de avena, salvado, soya o cebada, más algas. Más comida para los hongos.
Que solo haya tenido alimentos o insumos no tóxicos, nunca agroquímicos.
Con su tubo hasta el fondo del tanque. Es lo único que mete el aire, así que tiene que soplar con fuerza.
Que deje pasar el agua pero no el compost.
O, en su lugar, 100 L de extracto de compost ya hecho.
Van primero, con una hora de aire.
Hecho en la finca y fresco: la carcasa licuada (ver la nota del paso 4).
De avena, salvado, soya o cebada. Una parte se usa unos días antes, en el compost.
Si no tienes, cámbialas por 200 g más de harinas.
Los del kit de JUACO, para medir el té antes de salir a campo.
Limpia: que no tenga restos de venenos.
Unos días antes de preparar el té, mezcla un poco con el compost (todo o una porción): algo de las harinas (avena o soya) y algo del pescado o del húmico. Revuelve suave.
Echa 800 L de agua en el tanque: de lluvia, de pozo o de quebrada. El cloro del acueducto mata la vida que quieres multiplicar; si solo tienes esa, déjala reposar antes.
El tanque, limpio y sin restos de agroquímicos.
Prende el blower y echa 1 L de ácidos húmicos. Déjalo burbujear 1 hora, solo con eso.
Pasada la hora, mete 10 kg de lombricompost o compost dentro de una malla y cuélgala en el tanque, en la corriente del aire. Si hiciste la práctica de los días antes, usa ese compost.
Si no tienes malla, usa en su lugar 100 L de extracto de compost ya hecho (ver la cartilla del extracto de compost).
Agrega al tanque 200 g de hidrolato de pescado. Es comida de los hongos: con ella crecen durante el día de aire.
El pescado que uses cambia los hongos que crecen. Si puedes, prueba con una o dos clases y mira en el microscopio con cuál crecen mejor.
Agrega 300 g de harinas (de avena, salvado, soya o cebada) y 200 ml o 200 g de algas.
Si no tienes algas, échale 200 g más de harinas: 500 g en total.
El pescado, las harinas y las algas alimentan a los hongos: por eso este té es de hongos. No lleva azúcar ni melaza, que es lo que alimentaría a las bacterias.
Desde que entra el compost, mínimo 24 horas de aire, día y noche. Si se va la luz, el reloj se para: vuelve a contar cuando regrese el aire, y huele antes de seguir.
El aire tiene que llegar a todo el líquido. Por eso las burbujas tienen que ser tipo venturi: salen del fondo con fuerza, en chorro, y al subir arrastran el líquido. Arriba se abre hacia los lados, baja por las paredes y vuelve al fondo: todo el tanque rueda.
Unas burbujitas sueltas que suben tranquilas no alcanzan: airean el centro y dejan quietos los rincones.
Cumplidas las 24 horas, apaga el aire y saca la malla exprimiéndola sobre el tanque.
Huélelo. Si huele a tierra, a monte o a hongo, sigue. Si huele agrio o a podrido, le faltó aire o le sobró comida: ese tanque no se aplica.
Mídelo con los Horiba, toma la foto de las lecturas y anótalas en JUACO: Laboratorio → Suelo → Análisis de suelo → 6. Té aireado. JUACO te pregunta de qué anillo salió el compost.
Aplícalo en las 2 horas siguientes a apagar el aire. Sin aire, la vida buena empieza a ahogarse: no lo guardes para mañana.
Va foliar: cubre muy bien la hoja por arriba y por debajo. El envés es donde más se esconden los problemas, y donde más hace falta la vida buena.
Cuánto: en promedio, 200 L por hectárea, así que el tanque de 800 L da para unas 4 hectáreas. Depende de tu equipo y de tu cultivo: lo que manda es que la hoja quede bien cubierta, no estirar el tanque.
Escríbele o mándale un audio a JUACO, como siempre: qué aplicaste, dónde y cuánto. Por ejemplo: “Apliqué té aireado en el lote 2, 800 litros, hoy en la mañana.”
Así queda en la historia de tu finca y JUACO puede comparar cómo responde la planta en los chequeos que siguen.
Arranca un día antes de cuando quieras aplicar. Si llenas el tanque a las 6 de la mañana, el té está listo a las 7 de la mañana del día siguiente.
De lluvia, pozo o quebrada. Tanque limpio.
Con aire, 1 hora, antes que todo.
O 100 L de extracto ya hecho.
Carcasa licuada, fresca. Comida de hongos.
300 g + 200 de algas. Sin algas: 500 g.
Burbujas tipo venturi: todo rueda.
Agrio o podrido: no va. Anota en JUACO.
En 2 horas. Arriba y abajo. ~200 L por ha.
Sin químicos, sin cloro, no se guarda.
Qué, dónde y cuánto aplicaste.
Compost maduro, su comida y un día entero de aire. Lo que sale del tanque no es un abono: es un ejército de vida buena para cubrir la hoja.
Cartilla de campo · Té aireado de compost · Elaborada por SiembraViva · 2026